El partido de nunca acabar tuvo final feliz. El Balonmano Huesca lograba un meritorio 28-28 en la difícil cancha de Anaitasuna, marcador suficiente como para firmar la permanencia un año más en la Liga Asobal. Un hito merecido para el deporte oscense, que aventaja así en cuatro puntos a Antequera, a falta de cuatro por disputar. Eso sí, la diferencia de goles es favorable para los altoaragoneses.
El choque se reanudaba con 12-15, tras la suspensión hace unos días en el descanso por una vía de agua en el pabellón de Anaitasuna. La distancia aumentó nada más comenzar hasta los cuatro tantos, con gol de Pesic, pero las fuerzas se fueron poco a poco igualando, demostrando los locales su fama de correosos. Ante 400 aficionados, los visitantes lograron aguantar la presión y mantenerse siempre con opciones en el partido, hasta un infartante final que desembocó en el 28-28.
Entre los más destacados del choque, Pesic y Álvaro Tremps. Precisamente fue el primero el que estuvo a punto de dar la victoria a su equipo con el último de sus ocho tantos, conseguido a falta de un minuto. Pero los navarros no se rindieron y, sobre la bocina, llevaron la igualdad al electrónico. Tremps anotó siete dianas y Alex cinco, incluyendo dos desde los siete metros.
Los últimos minutos se convirtieron en un baile de exclusiones, afectando sobre todo al rendimiento de Anaitasuna. En esta escuadra resaltaba sobre todo la actuación de Reig y Nadoveza, que hicieron peligrar el objetivo final. El BM Huesca estará por tanto el año que viene en la máxima competición nacional, codeándose con Barcelona o Atlético de Madrid. Y el deporte aragonés espera que también con el Caja3 BM Aragón.