Con la llegada del verano los ríos, los pantanos y las piscinas se convierten en los principales reclamos para poder sofocar las intensas olas de calor. Pero el agua conlleva riesgos y es importante conocerlos. Alrededor de 100 personas mueren ahogadas en España cada año. Los niños y los ancianos son los más vulnerables.
Los ahogamientos siguen sumando victimas cada año hasta el punto de ser la segunda causa de mortalidad en niños y adolescentes en España. Entre 70 y 150 personas mueren cada año por esta causa. Para Javier Sanz, presidente de la Federación aragonesa de Salvamento y Socorrismo, los bañistas comenten muchas imprudencias. Por eso Sanz aconseja, básicamente, aplicar el sentido común.
Además, los expertos recomiendan: no bañarse si se han realizado comidas copiosas, hacerlo en zonas habilitadas, con vigilancia y salvamento, obedecer las indicaciones y recomendaciones, no nadar a contracorriente y vigilar siempre atentamente a los menores.
Los accidentes en ríos, pantanos y acequias aumentan debido a las condiciones del agua, del aire o de las corrientes, que los convierten en un medio mucho más complejo e inseguro.
Por otro lado, en las piscinas que cuentan con socorristas apenas hay riesgos de accidentes. Las mayores incidencias se producen en piscinas privadas a las que la normativa no les exige la presencia de un vigilante y en aquellas que, a pesar de tener carácter público, las dimensiones no les obliga a tener socorrista.