El abastecimiento de unos 800.000 aragoneses y de 50.000 navarros depende del agua acumulada en el embalse de Yesa, cuyo recrecimiento llevan pidiendo los regantes de la zona desde hace décadas y que es aún más acuciante en años difíciles como este 2012, que han calificado como "prácticamente de sequía total".
El consejero de Agricultura, Modesto Lobón, ha visitado las obras del pantano para conocer en qué estado se encuentran y ha incidido en la necesidad de aunar fuerzas con el Gobierno de Navarra para hacer de esta obra una prioridad nacional.