La escasa densidad de población en Aragón y sus largas distancias provocan un transporte interurbano complicado. Unos 670.000 habitantes viven en Zaragoza capital, lo que significa que van a viajar poco o van a realizar desplazamientos de corto recorrido. Desde el Gobierno aragonés trabajan en fomentar el denominado "transporte a la demanda" en el medio rural. El precio medio de la tarifa viajero-kilómetro es de ocho céntimos de euro.
La mayor preocupación recae sobre las líneas de débil tráfico. Para remediarlo, el Gobierno de Aragón trabaja en la integración de los viajeros regulares en el servicio de autobús escolar.
Adecuar la demanda a la nueva realidad, reestablecer el equilibrio económico de las concesiones o una nueva política tarifaria son algunas de las propuestas que el asesor jurídico empresarial del Transporte, Fernando Cascales, considera imprescindibles.
Para que un servicio de transporte sea rentable se necesita, como mínimo, un 40% de ocupación. Un porcentaje muy lejano al 2,8% que se da en numerosos desplazamientos en el medio rural.