La huelga ha sido un éxito. Así se han expresado este viernes los sindicatos, que han asegurado que el 70% de los trabajadores del sector del metal y de la sanidad privada han secundado la convocatoria. Además, a las 12.00 horas se han reunido en la Glorieta Sasera para denunciar la falta de voluntad de la patronal a la hora de llegar a acuerdos que desbloqueen los convenios colectivos.
Según los sindicatos, el principal problema está en la aceptación del acuerdo nacional que garantiza una subida salarial del 0,5% y con el que se rechaza el incremento pactado para el año 2011, que se situaba entre el 1,5 y el 2,5%. Además, han recordado que las negociaciones de ambos convenios llevan bloqueadas cerca de un año.
El responsable de Acción Sindical de la Federación de Industria de CCOO, Celso Arnero, ha remarcado que el error de la patronal ha sido “no reconocer lo que firman a través de sus representantes y bloquear la negociación, lo que les ha dejado en evidencia delante de los trabajadores y de la sociedad, no aceptando los acuerdos que valen en un momento, pero no en otro”.
Por ello, ha remarcado que los empresarios “deben reflexionar sobre su postura teniendo en cuenta el éxito de la huelga que, además, se ha desarrollado sin incidentes”. Arnero ha asegurado que en algunos polígonos industriales el paro ha llegado al 90%, mientras que en otros ha sido del 60%.
Por su parte, José Juan Arcid, de UGT, ha recordado que la huelga es “un vehículo que nos tiene que permitir que los empresarios vuelvan a negociar pero con intenciones reales y una postura abierta a la negociación. Si no es así, será muy difícil arreglar esta situación”.
En el sector sanitario, el secretario general de la Federación de Sanidad y Sectores Socio-sanitarios de CCOO, Juan Urdániz, ha mostrado su alegría respecto al seguimiento de la huelga y ha incidido en que “las pruebas de laboratorio y todo lo que no eran servicios mínimos han parado casi al 100%, sobre todo en las grandes clínicas”.
Además, el secretario regional de Sanidad de UGT, José Miguel Salas, ha hecho hincapié en que la concentración “es consecuencia de que la patronal no quiere negociar un convenio y se ha sentado en la mesa con las manos vacías para congelar el sueldo de todos los trabajadores”. “Los empresarios tienen muchos beneficios, pero los empleados trabajan más y para ellos el beneficio es cero”, ha añadido.
Por su parte, el secretario general de Cepyme Aragón, Rafael Zapatero, ha asegurado que la huelga “no está justificada” porque a lo largo de los meses que se llevan negociando los convenios colectivos “se han puesto sobre la mesa reiteradas ofertas de incrementos salariales superiores al que finalmente se ha acordado”.
Esta situación afecta a más de 3.000 trabajadores del sector de la sanidad privada y a más de 35.000 del metal. Todos ellos han secundado la huelga con el objetivo de mostrar su descontento con la actitud de la patronal y de exigir que las negociaciones continúen para que se llegue a un acuerdo.
A las 18.30 horas, ambos sectores han convocado una manifestación que partirá de la sede del Gobierno de Aragón y finalizará en la plaza Roma.