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El número de parados entre los meses de septiembre y diciembre aumentó en 4.300 personas con respecto al tercer trimestre
Aragón concluyó 2011 con 109.400 parados, lo que supone una tasa de desempleo del 16,84% y una tasa de actividad del 58,60%. El número de parados entre los meses de septiembre y diciembre aumentó en 4.300 personas con respecto al tercer trimestre, lo que supone un incremento del 4,1%. Así se desprende de los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) correspondiente al cuarto trimestre de 2011.
Por provincias, Zaragoza es la que presenta una tasa de paro más alta, un 17,77% (85.300 parados), seguida de Teruel, con un desempleo del 14,81% que se traduce en 9.800 desempleados, y Huesca que registró en el cuarto trimestre de 2011 un 13,84% y 14.400 desempleados.
En cuanto a la tasa de ocupación por provincias, Zaragoza tenía 394.600 personas ocupadas, con lo que la tasa de actividad se situó en el 59,78%, mientras que Huesca contó con 89.600 personas ocupadas (55,96 %) y Teruel con 56.200 (54,84 %).
Por sexos, la tasa de paro es prácticamente la misma entre varones y mujeres (16,85% y 16,83% respectivamente). Sin embargo, en términos absolutos son más los hombres desempleados (60.400 frente a las 49.000 mujeres). Los varones ocupados son 298.200, mientras que el número de mujeres ocupadas es de 242.100.
DATOS NACIONALES
En el conjunto del país, el número de personas paradas es, según la EPA, de 5.273.600, lo que supone una tasa de paro del 22,85%.
Por Comunidades Autónomas, la tasa de paro oscila entre el 12,61% de País Vasco (la mínima del conjunto del Estado) y el 31,23% de Andalucía, que es la más elevada. La tasa de actividad fluctúa entre el 51,74% de Principado de Asturias y el 64,36% de Baleares.
COMPARACIÓN
Por comparación con el mismo trimestre del año anterior, la ocupación presentaba una variación prácticamente nula, tras haber encadenado trece trimestres consecutivos de destrucción de empleo. En efecto, en el último trimestre de 2011 había en Aragón 540.400 personas ocupadas, un centenar más que un año antes, equivalente a un exiguo crecimiento del empleo del 0,01% en tasa anual, pero es junto con Cantabria la única Comunidad Autónoma con un dato en positivo.
En consecuencia, la práctica totalidad del aumento de la población activa se trasladó a un aumento en el número de parados. En cifras, en el cuarto trimestre había en Aragón 6.200 personas activas más que un año atrás, lo que supone un aumento del 1,0% en tasa anual. Con ello el número de parados aumentó en 6.100 personas hasta alcanzar un total de 109.400 desempleados, situando la tasa de paro en el 16,8% de la población activa, 6,1 puntos menos que la media nacional que se situaba en el 22,9%. Resulta destacable que Aragón presenta la menor tasa anual de crecimiento de desempleo del conjunto de las Comunidades Autónomas. Aragón es la cuarta Comunidad con menor tasa de paro.
Atendiendo al género se observa un comportamiento prácticamente contrapuesto entre mujeres y hombres, de forma que la mejor evolución de las primeras compensó en cierta medida la peor de los últimos. Entre los hombres destaca el hecho de que casi la totalidad del incremento en el desempleo se debió a la caída en la ocupación experimentada (la población activa apenas varió). Por su parte, en el caso de las mujeres, lo más destacable fue que casi la totalidad de las que se incorporaron al mercado de trabajo encontraron empleo.
En concreto, aunque en conjunto la ocupación se mantuvo apenas sin variación en el cuarto trimestre en comparación anual, esto fue debido a una caída en el empleo masculino prácticamente idéntica al aumento que se produjo entre las mujeres. En efecto, en el cuarto trimestre se destruyeron 6.300 empleos masculinos, mientras que la ocupación femenina aumentó en 6.400 mujeres.
Por su parte, el incremento anual en la población activa se debió casi en su totalidad al comportamiento de las mujeres, ya que entre los hombres la variación fue mucho menos significativa. En concreto, la población activa aumentó en 6.500 mujeres y se redujo en 300 hombres. De esta forma, el aumento interanual producido en el desempleo era prácticamente en su totalidad masculino, ya que de los 6.100 nuevos desempleados 5.900 eran hombres.
En relación con el trimestre precedente la evolución es menos halagüeña, puesto que la ocupación caía y el desempleo se incrementaba, tras dos trimestres consecutivos en los que el comportamiento de ambos había sido favorable. En concreto, en el cuarto trimestre la ocupación se reducía en 4.700 personas, pero dado que la población activa también se reducía (-400 activos), el número de parados se incrementaba en 4.300. Estos datos se encuentran en consonancia con la desaceleración económica experimentada en el último trimestre tanto en Aragón, como en España y Europa.
La evolución trimestral también muestra una mejor evolución entre las mujeres respecto a los hombres. La ocupación femenina crecía en 3.000 efectivos, mientras la masculina caía en 7.700. La población activa también crecía entre las mujeres (3.300), por lo que finalmente el número de desempleadas aumentaba ligeramente (300). En cambio, entre los hombres la población activa se reducía (un descenso de 3.700), pero ello no impedía que el desempleo creciera en 4.000 unidades.
Atendiendo a los sectores productivos todos ellos destruían empleo salvo servicios, lo cual es consistente con la evolución descrita por hombres y mujeres, dada la relevancia sectorial de cada uno de ellos. En servicios crecía la ocupación un 5,2% interanual (18.000 nuevos empleos), mientras que la construcción lideraba la caída con un recorte del 17,7% interanual (-8.400 empleos). A continuación le seguía agricultura, con una caída del 14,1% (-5.100 empleos). Y finalmente, industria era el sector que menor recorte anotaba (-4,1%, 4.400 empleos menos), aunque su evolución volvía a terreno negativo tras dos trimestres consecutivos con crecimientos interanuales positivos.
REACCIONES DE LOS CIUDADANOS
Buscar un empleo se ha convertido en un verdadero trabajo. Los parados aragoneses (109.400 personas), al igual que los del resto de España, salen cada día cargados con sus currículum en busca de una oportunidad que les saque de las listas del Inaem. Jóvenes, mayores de 45 años, personas a punto de jubilarse, todos muestran pocas esperanzas de encontrar algo a las puertas de las oficinas.
Así, un albañil de 46 años recorría este viernes la capital aragonesa de punta a punta repartiendo su currículum vitae. Lleva dos años en el paro, está a una semana de perder el subsidio de 800 euros que cobra y le quedarán los 426 euros de ayuda. Con dos hijas y una mujer de 46 años también sin trabajo no ve visos de lograr un puesto y critica que el Gobierno central apoye "sólo a los de 21 años" porque, dice, "cómo voy a competir yo con 46 años. No me cogerán". Su mujer asegura estar harta de la situación en casa, "estamos hartos, mal y cada vez peor". Además prevé un empeoramiento, "tendremos que dejar de pagar la aportación al colegio de las niñas". Para ella, los gobernantes deberían solventar la deuda del país "obligando a los corruptos a que devuelvan lo que han robado".
Por su parte, Manuel, un jubilado, cree que Aragón va a peor cada día y que si no hay un punto y final "se irá al garete, porque no se sostiene". Aunque en su familia todos tienen trabajo, sí que afirma que sus hijos están temerosos de perderlo cualquier día, ya que "hoy estás trabajando y mañana te cierran la persiana". Además, cuenta que varios de sus vecinos en Valdespartera están en paro y pasando "verdaderas calamidades" para pagar la vivienda de protección que les ha tocado en el barrio.
También los hay que llevan hasta tres años sin empleo. Después de trabajar otros tantos años en una fábrica de papel higiénico, un joven senegalés, que ha preferido no dar su nombre, se quedó sin él, según asevera, al darse de baja tres meses por enfermedad. Ahora se encuentra realizando un taller de empleo y dedica, día tras día, a la búsqueda de empleo, "buscar, buscar y buscar. Esa es la rutina, pero no encuentro nada y no creo que tenga suerte, porque de momento está todo mal". Su visión de futuro, recoger chatarra para poder sobrevivir.
Finalmente, un carpintero zaragozano a unos meses de jubilarse espera ese momento con ansiedad, dado que la situación en su hogar es crítica. Su mujer es ama de casa, su hija de casi 40 años está parada, y confía en que la jubilación le sirva "por lo menos, para tener para sopa".