Bajo el lema “Ni se vende, ni se alquila: se especula”, las organizaciones Stop Desahucios, la Asociación de Vecinos de la Madalena “Calle y Libertad” y la Asamblea 15-Magdalena han organizado este domingo un pasacalles contra este fenómeno. Exigen la expropiación de una veintena de edificios abandonados, la reconversión de viviendas sociales y el descenso del precio del ladrillo.
El portavoz de la Asociación de vecinos de La Madalena, José Manuel Santos, ha remarcado que, durante los últimos quince años, el precio de la vivienda ha llegado a multiplicarse por diez.
Santos ha indicado que el barrio vive una “situación de precariedad generalizada”. Además, ha añadido, “sólo en esta zona tenemos 20 edificios abandonados, algunos de ellos completamente reformados, que no se han llegado a habitar y otros que llevan más de quince abandonados y tienen bastante importancia arquitectónica”.
Por ello, han reclamado al Ayuntamiento, a las promotoras inmobiliarias y a la Diputación General que lleven a cabo una intervención “clara y decidida”. Exigen la expropiación y, sino “que se obligue a los dueños a que les den un uso” porque, según ha manifestado Santos, “nadie puede escudarse en que durante 15 ó 20 años no sepa qué hacer con un piso”.
El pasacalles ha recorrido las calles del barrio en las que hay edificios vacíos y han simulado inauguraciones y reconversiones. Han empezado por la propia iglesia de la Magdalena, que han bautizado como “futuro centro cultural”. Los edificios vacíos serían huertos vecinales, los edificios reformados y vacíos han sido declarados viviendas sociales y los que están en mal estado han sido considerados “expropiados para futuro alquiler”. Además, los inmuebles catalogados de interés arquitectónico serán “futuro alquiler con encanto”.
El recorrido ha finalizado en la plaza Asso, junto al edificio conocido como Casa Lávalas, un caserón del siglo XVII que no ha sido conservado a pesar de su interés patrimonial.