Este viernes los alcaldes de las serranías de Molina, en Guadalajara, y Albarracín, en Teruel, se reunirán para actuar de manera conjunta ante la supresión de más de la mitad de los trayectos del autobús que les unen con Teruel. Esta medida entrará en vigor el 1 de febrero y ha sido solicitada por la empresa concesionaria.
En total son ocho municipios los afectados por esta supresión, el autobús diario que une estas sierras con Teruel, pasará a ser de un servicio sólo para lunes y viernes.
Esta medida, solicitada por la empresa concesionaria autobuses Jiménez, ha contado con el visto bueno de la Dirección General de Transportes y entrará en vigor el 1 de febrero.
Los representantes municipales de las serranías mantendrán este encuentro para actuar de manera conjunta ante una decisión, que entienden, perjudica a la población envejecida del medio rural y los aleja de servicios básicos.
Este servicio de pasajeros es utilizado a diario, en su mayoría por vecinos sin carné de conducir que deben ir a Teruel a revisiones médicas y a realizar gestiones administrativas que sólo pueden hacer en la capital.