En el paro, con un hijo y sin su casa. Esa es la situación en la que se encuentra África, que representa a una de las muchas familias que se han quedado en la calle en los últimos meses. El caso de África estuvo muy presente en los medios de comunicación en el mes de julio porque la plataforma Stop Desahucios consiguió paralizar su desalojo, sin embargo el banco cambió las llaves del piso en el mes de septiembre sin avisar a su propietaria.
Aunque el desahucio fue paralizado en el mes de julio, África tenía la corazonada de que lo mejor era salir de la que había sido su casa en el barrio de Valdefierro e ir a vivir de alquiler. Y su instinto no falló por que en el mes de septiembre el juzgado le notificó que, un día antes de la recepción de la carta, el desahucio había sido ejecutado.
El piso estaba vacío pero, de no haber sido así, África no habría podido recuperar sus pertenencias. Una situación que han vivido varias familias en toda España y la cual justifican en que es la mejor forma para los bancos de evitar a la prensa y la mala publicidad. A pesar de que África ya no tiene su piso, está obligada a seguir pagando por él.