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El máximo mandatario del conjunto aragonés les prometió plenos poderes
La tragicomedia en la que se ha convertido el Real Zaragoza vive un nuevo y oscuro episodio. El Consejo de Administración ha presentado su dimisión con Salvador Arenere a la cabeza tras sólo diez días en sus respectivos cargos. El ya ex consejero delegado se marcha junto a sus compañeros, Pepe Guillén, Carlos Iribarren y Fernando Rodrigo, por desavenencias con Agapito Iglesias. El máximo mandatario del conjunto aragonés les prometió plenos poderes, como así reconocieron en la rueda de prensa de presentación, situación que aseguran que no se ha dado.
“Dado que era condición imprescindible para la incorporación del consejero delegado y nuevos consejeros la cesión total de la gestión de la entidad por parte del presidente Agapito Iglesias y entendiendo que esta cesión no se ha producido ni es fácil que se produzca en el futuro debido a las diferentes maneras de entender la gestión por ambas partes, hemos decidido no continuar, cesando en nuestras funciones”, asegura la carta en la que han confirmado su marcha.
Este lunes era la fecha elegida para presentar el nuevo organigrama del club, situación aplazada sin duda. Sobre todo porque Agapito Iglesias se queda solo de nuevo, con Paco Checa como único escudero y la duda de la continuidad de Javier Porquera. En la propia carta aseveraban que “por decisión unánime” no efectuarán ni rueda de prensa ni tampoco concederán declaraciones. El motivo, no perjudicar “la buena marcha de nuestro querido Real Zaragoza”. Un conjunto que se sitúa a siete puntos de la permanencia tras la derrota en Santander. Desde el club, de momento, guardan silencio y no confirman nada de manera oficial.