Desde este sábado y hasta el próximo viernes, Riegos del Alto Aragón abre las compuertas para que los agricultores puedan regar. El otoño y el invierno seco están azotando al cereal de invierno. Estos cultivos eran la apuesta de los regantes para este año, dadas las malas perspectivas de la próxima campaña de riego.
El sistema se abre a la demanda de los regantes, aunque la que utilicen se les descontará de su cupo para la campaña de riegos. La falta de lluvias y el viento están dificultando el nacimiento del cereal de invierno. El año hidrológico se iniciaba ya con déficit en octubre. Por ello, los regantes han optado masivamente por este tipo de cereal. Sin embargo, los elementos también han jugado en su contra.
La medida se ha tomado a pesar de que las reservas de agua son de apenas 2.000 hectómetros cúbicos por hectárea. Desde el sistema de riegos recuerdan que esta situación es similar a la que desembocó en la sequía del año 2005.
La sequía de 2005 provocó entonces pérdidas de más de 100.000 euros para el campo aragonés. Los agricultores lamentan que, ante la falta de regulación, la campaña del año pasado se acabara con prorrateos. Recuerdan que ésta se inició con los embalses llenos y vertiendo agua.