El Banco Central Europeo ha prestado casi 490.000 millones de euros a tres años a 523 bancos de la zona del euro a un tipo de interés fijo para facilitar el crédito a los hogares y las empresas. El organismo consigue el objetivo que se había marcado, que se fijaba entre los 250.000 y los 550.000 millones de euros. Esta operación debería tener efectos positivos para los ciudadanos.
Se ha tratado de una subasta muy esperada por todos. Por los bancos porque reciben préstamos a un interés muy bajo y por las empresas porque esto se puede traducir en que por fin se concedan préstamos para reactivar su actividad. Algo que también podría beneficiar a los particulares. Este escenario se dará si los bancos dedican buena parte de los fondos de la subasta a conceder créditos.
Otra opción es que los bancos, con esas cantidades, compren deuda de los países. Eso también se tendría que traducir en un beneficio indirecto porque de este modo se facilita el funcionamiento del día a día de los Gobiernos.