Javier Aguirre tiene cuerda para rato. Al menos es lo que se desprende de las palabras del técnico mexicano en la previa del encuentro frente al Alcorcón, momento empleado para realizar un amplio repaso a una actualidad zaragocista cada día más convulsa en lo institucional y en lo deportivo. La vuelta de la eliminatoria se disputará este miércoles en La Romareda en un partido en el que los aragoneses defienden el 1-1 conseguido con sudor y lágrimas en Santo Domingo.
En la lista aparecen 19 jugadores ya que Adám Pintér es duda por fatiga muscular, por lo que se disputará un puesto en la lista con el canterano Ramiro Mayor. Pero por mucho que sea el choque más cercano, el pensamiento de la masa social zaragocista está en la posición en Liga. Colistas, a cinco puntos de la permanencia, las voces autorizadas del vestuario hablan de un gran borrón y cuenta nueva para una situación absolutamente insostenible. Nadie esconde ya que la dinámica llevada hasta ahora tiene como único destino un fatal descenso a la Liga Adelante.
A pesar de ello, el técnico ha reconocido que eliminar al Alcorcón puede servir para empezar la reconstrucción, para salir del mal momento dándole una alegría a la afición con la que están en deuda. “No significará mucho pero será una inyección para el grupo sentir que estamos el viernes en el sorteo de Copa”, ha reconocido. Sobre los madrileños ha explicado que “es un equipo que trabaja mucho, muy físico y que defiende bien”, pero antepone pasar la ronda porque es “vital para el futuro”.
Uno de los alicientes será la respuesta de la grada ante la peor racha de la historia de Aguirre como entrenador. El técnico no tiene pensado dimitir a tenor de sus palabras mientras se sienta con fuerza e ilusión de sacar al equipo adelante, además de contar con el apoyo de la cúpula directiva encabezada por Agapito Iglesias. Un presidente que no acudirá al palco, algo que el mexicano ya conocía. “Me lo había comentado que no quiere ser un obstáculo más entre la afición y el equipo y quiere de momento dejar que trabajemos de cara con ellos”, ha reconocido.
RECUPERAR EL VESTUARIO
De cara a los tres encuentros que restan para finalizar la primera vuelta, el azteca ha antepuesto sumar por encima de todo, “porque con diez estás en el agujero”. Para ello, el vestuario, donde Aguirre ha explicado que hubo momentos de tensión tras la derrota en Bilbao, debe conjurarse para sumar cuanto antes con el objetivo de “evitar que no salgan las cuentas”.
Entre la plantilla, varios futbolistas han recibido ya la ira de la afición con silbidos. Uno de ellos es Efraín Juárez, protagonista directo del primer gol del Athletic con una absurda cesión atrás que aprovechaba Susaeta para abrir el marcador. Sobre su compatriota, Aguirre ha reconocido que “ha tenido dos errores puntuales que han costado”. No obstante, apunta a su recuperación, “por activa o por pasiva, en el banquillo, en la grada”. “No podemos tirarlo a la basura al que se equivoca porque nos quedamos cuatro”, ha puntualizado.
MERCADO INVERNAL
A nadie escapa que el Real Zaragoza necesita cuanto antes incorporaciones que eleven el nivel de una plantilla rota en lo moral. El técnico mexicano, como ya hizo este lunes noche en los micrófonos de la Cadena SER, ha reconocido que necesita dos futbolistas que apuntalen el centro de la zaga y la delantera por las bajas en defensa y también por el episodio acaecido con Braulio que deja a Postiga como único ariete junto a Jorge Ortí, del que ha dicho “que está en proceso de cocción”.
En el episodio de salidas vuelve a aparecer la figura de Leo Ponzio. El argentino vuelve a ser ligado con River Plate, donde ya militó antes de vivir su segunda etapa en el Real Zaragoza. Aguirre ha sido claro explicando que “ejemplifica perfectamente el tipo de jugador que a mi me gusta por años en la institución, por amor a los colores y por entrega”. Además, no se ha mordido la lengua al asegurar que no contempla su salida poruqe “es el líder del equipo, el capitán y un hombre que sólo con su conducta se gana el cariño y respeto de todos nosotros”.