La llegada de septiembre trae consigo el retorno de la actividad política. En el Ayuntamiento de Zaragoza, entre los asuntos más inmediatos, comienza el debate y las negociaciones sobre el presupuesto para el año que viene. Eso sí, se hará por partes. El equipo de gobierno quiere cerrar primero las ordenanzas fiscales, antes de abordar el resto de cuentas municipales.
Aunque el equipo de gobierno es optimista sobre la posibilidad de alcanzar acuerdos con el resto de grupo políticos, el vicealcalde, Fernando Gimeno, avisa de que hay que ser “realistas”.
El Ayuntamiento ya aplica su plan de ahorro a través de los recortes inversores y conteniendo el gasto. También se trabaja para rebajar el coste de algunas contratas. Y no se descarta la venta de suelo como otra fuente de ingresos.
La oposición ve más complicados los acuerdos. En el PP, la situación económica en el Ayuntamiento les trae a la memoria dos palabras: “incapacidad y quiebra”.
CHA dice que el Gobierno no da soluciones, sino “las mismas recetas de antes”. Por su parte, IU dice que están abiertos a acuerdos presupuestarios, pero José Manuel Alonso reconoce que todavía no se han abierto negociaciones.
El 10 de septiembre se conocerá el dato definitivo del IPC de agosto. El indicador adelantado del mes de agosto, el que sirve como referencia para el alza de las ordenanzas, fue del 1,8 por ciento. El equipo de gobierno no descarta un incremento de los tributos del agua y basuras de hasta el 4,5%.