Los 33 mineros atrapados a 700 metros de profundidad en Chile comienzan a ser vacunados para evitar enfermedades. Se han trasladado a una zona más seca dentro del refugio en el que se encuentran y su salud está mejorando gracias a los alimentos que les hacen llegar desde el exterior. Además, pueden hablar telefónicamente con sus familiares de forma regular.
Aunque su estado de salud es bueno algunos tenían algunas heridas y sufrían hongos debido al calor y la humedad del refugio. Ahora comienzan a recuperarse con nuevos medicamentos y han comenzado a vacunarse del tétanos, la difteria y las gripes, ya que les quedan varios meses por delante y se teme que puedan enfermar.
Algunos de los mineros han pedido algo de alcohol y tabaco, peticiones que han sido denegadas. Los últimos vídeos que llegan desde el túnel demuestran que están en aparente buen estado físico y con bastante ánimo para aguantar un rescate del que el Gobierno está estudiando unas 10 opciones diferentes para llevar a cabo.