En Aragón hay 3.000 personas que sufren dolencias inflamatorio-intestinales como la enfermedad de crohn y la colitis ulcerosa. Unas patologías crónicas y autoinmunes que hacen que el sistema inmunitario del individuo ataque a su propio intestino produciendo una inflamación. Los casos aumentan cada año y la incidencia en la Comunidad aragonesa es de 15 casos por cada 100.000 habitantes.
La clave para diagnosticar estas enfermedades es la colonoscopia. De esta manera, el médico puede ver el estado del intestino y sacar biopsias para dar con el diagnóstico preciso. En Aragón hay muy buenos especialistas en estas patologías.
Estas enfermedades se manifiestan en brotes que son incontrolables. Los síntomas principales son las diarreas, las diarreas con sangre, el dolor abdominal o la pérdida de peso. La calidad de vida es buena, pero todavía no es han descubierto las causas.
La tasa de mortalidad es muy baja ya que cada vez los tratamientos son más eficaces y mejoran la calidad de vida de los enfermos a pesar de ser una enfermedad crónica.