El primer ministro de Reino Unido, David Cameron, y el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, se han comprometido a trabajar por la consolidación fiscal durante la cumbre del G-20 que se celebra el próximo fin de semana en Toronto. Allí mantendrán su primera reunión bilateral este sábado.
Ambos dirigentes han hablado por teléfono y han coincidido en la necesidad de que el G-20 alcance un consenso que permita la implementación de una política fiscal equilibrada y de nuevas estrategias de crecimiento.
El encuentro también será el primero desde la crisis medioambiental causada por la petrolera británica BP en el Golfo de México, un incidente que ha provocado tensiones entre Washington y Londres.