Antes del mes de julio, los pacientes aragoneses podrán contar con una segunda opinión médica que asegure su confianza en procesos graves. Podrán ejercer así un derecho que, aunque se encontraba reconocido en algunas leyes, todavía no se había podido poner en práctica.
El paciente podrá recibir una opinión por parte de otro facultativo. Esa segunda opinión se basará siempre en los informes y las pruebas ya realizadas que forman el historial del paciente, aunque éste podrá ser nuevamente citado. La resolución se notificará en un plazo máximo de 30 días.
Sólo se podrá solicitar una segunda opinión en cada proceso y en ningún caso se podrá elegir especialista.