La Sociedad Deportiva Huesca visitaba uno de los campos más difíciles de la categoría. Los Pajaritos podía ser el escenario para resarcirse de la derrota en Girona. Cerca de 600 aficionados han acompañado a los de Calderón en lo más parecido a un derbi que ha jugado el Huesca en esta temporada.
PRIMER TIEMPO
Los rojiblancos han comenzado el partido con Borrego y Dorado en el centro de la defensa, Helguera y Sorribas en la media, José y Gilvas en las alas y Camacho en la mediapunta con Rubiato arriba. Encuentro igualadísimo desde el primer minuto; los primeros 30 minutos han sido de continuo dominio soriano. La nula productividad ha sido la protagonista tanto en el Numancia como en el Huesca, que apenas llegaba a la portería de Edu Navarro. La actuación de Doblas no ha sido tan fundamental como en otras ocasiones.
Tan impreciso como rápido, los oscenses buscaban el área numantina por bandas con Vélez y Gilvan como protagonistas aunque sin ningún peligro. A partir de la primera hora de juego, los sorianos han inquietado a Doblas con Del Pino como estandarte arriba. Hasta el descanso, alternativa de posesiones y algunas acciones puntuales que han impedido el descanso total de los metas. Al final de la primera mitad, tablas a cero.
SEGUNDO TIEMPO
Partido nuevo en la segunda mitad. Las baterías se han activado y el público ha podido despertar de su letargo. Gilvan volvía a llevar el peligro visitante desde la esquina y con un disparo desde fuera del área con visos de animar al resto del equipo hacia un ataque desolador. Tras los primeros minutos, los rojillos se han hecho definitivamente con el control del juego. El colegiado se ha aliado con el Huesca al no pitar un claro penalti por mano de Sorribas; se ponía duro el encuentro y los de fuera se olvidaban de la portería de Edu Navarro.
En el minuto 65 ha llegado el tanto local. Íñigo Vélez empujaba el balón a la salida de un córner después de que Doblas evitase previamente el gol de manera casi milagrosa.
El tornado soriano era imparable y ni siquiera los cambios en ataque, Moisés por Rubiato, y en defensa, Gallardo por Sorribas, volteaban la situación. La entrada de Víctor Pérez ha sacudido a la delantera de Calderón. Aunque con balas de fogueo, el Huesca se ha acercado a las inmediaciones de área. La polémica ha aparecido en el fuera de juego dudoso pitado a Gilvan, que se escapaba sólo ante el meta navarro. El partido ha llegado a su fin con los aragoneses volcados y la defensa soriana muy expeditiva. El Huesca no se consigue separar de los puestos de descenso y El Alcoraz volverá a ser fundamental ante el Salamanca.