Alrededor de 23.000 personas han pasado por la capilla ardiente de Miguel Delibes, en el Ayuntamiento de Valladolid, desde donde su féretro ha sido trasladado a la catedral para oficiar su funeral.
Las tribunas instaladas en la plaza Mayor, con motivo de la próxima celebración de la Semana Santa, estaban abarrotadas de ciudadanos, al igual que la explanada de la plaza. Todos querían dar con aplausos su último adiós a quien ha sido uno de los vecinos más ilustres de la capital vallisoletana, la misma en la que nació, vivió y murió.
En nombre del Gobierno ha acudido a despedir al escritor, la vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega. También el PP ha estado representado en este entierro de la mano de la portavoz en el Congreso, Soraya Saénz de Santamaría.
La cenizas de Delibes serán depositadas en el panteón de vallisoletanos ilustres del cementerio del Carmen, una vez que su cuerpo sea incinerado. Descansará junto a Zorrilla, Rosa Chacel y Vicente Escudero.