Los trabajadores y la dirección de la fábrica química Dequisa de Sabiñánigo se reúnen este miércoles con la multinacional UPL para seguir avanzando en las condiciones del despido de sus 38 trabajadores tras el anunciado cierre de la planta. La fábrica podría cesar su actividad ya a final de abril.
La reunión tendrá lugar en la sede de UGT en Zaragoza. En ellas se intentará avanzar en algunas cuestiones sobre la indemnización de los trabajadores en los que todavía no existe un acuerdo. Entre tanto, la empresa sigue con su actividad. Los últimos pedidos han permitido mantener la producción en estos últimos meses, pero todo apunta a que a finales de abril podría dejar de funcionar.
La planta necesitaría un mes más de trabajado para su desmantelamiento definitivo. No obstante, los trabajadores siguen trabajando en la posibilidad de encontrar inversores que permitan reabrir la fábrica, pero todavía no ha habido avances significativos.