El programa O’Cambalache de la Fundación Cruz Blanca de Huesca ha contactado este último año con 323 mujeres que ejercen la prostitución en la provincia. La fundación destaca el aumento de locales donde se explota sexualmente a mujeres y las dificultades que tienen para dejar esta actividad.
El programa ha trabajado en siete comarcas y nueve municipios accediendo a 37 locales y pisos donde se ejerce la prostitución. Desde la fundación se calcula que hay un 20 por cien de mujeres con las que no se ha podido contactar. Desde hace 14 años, el programa ofrece a las mujeres información directa sobre prevención sanitaria, ayudas sociales, violencia de género o la ley de extranjería. Este año, su servicio de mediación ha permitido realizar 458 acompañamientos a mujeres para acceder a recursos como salud, apoyo emocional, orientación jurídica o sociolaboral.
Este año se han realizado hasta siete actividades de formación y sensibilización, destinadas a las propias mujeres y a la sociedad en general. Pese a todo, reconocen que resulta muy difícil dejar la prostitución a corto plazo.
El programa ha atendido a un 39% más de mujeres que el año pasado. Desde la fundación lamentan que España sea uno de los principales países de destino de mujeres víctimas de explotación sexual.