Las calles de Bagdad comienzan a recuperar la normalidad en una jornada de elecciones que ha comenzado con una serie de explosiones en la capital y otros puntos del país que han causado al menos 24 muertos y medio centenar de heridos.
Desde primeras horas de hoy, la escena más frecuente en Bagdad eran personas que caminaban a los centros de votación, policías cumpliendo con los controles de seguridad y, en algunos lugares, grupos de niños jugando a la pelota en las calles sin tráfico.
Todo ello en medio de un gran silencio en la ciudad, roto esporádicamente por las explosiones que se registraban en distintos puntos de la capita. El primer ministro, Nuri al Maliki, que busca su reelección, espera que los ataques no afecten la afluencia de votantes.