Sucedió en 1980, la fría noche del 23 de enero, en Pamplona. Se congelaron hasta los mecheros. Por suerte, una pelirroja en potencia decidió que era un buen momento para nacer y así lo hizo. Total, para qué esperar más, con tantos on streets y reportajes que quedaban por hacer…
Evidentemente, antes de sustituir el sonajero por el micrófono pasaron unas pocas cosas más. Virginia se convirtió en una auténtica experta en series de televisión como Dragones y Mazmorras, V y El Gran Héroe Americano (que se estozolaba en los graneros).
Tanto le gustaban estas historietas que decidió estudiar Comunicación Audiovisual para convertir su mediocre inventiva en su medio de vida. Como pasa habitualmente con los aspirantes a creativos, terminó en Informativos. Primero en la Ser, luego en el Periódico de Aragón, después en Antena Aragón, más tarde en Cope, Atlas y Popular Tv.
No es que ese mundo de las ruedas de prensa y las polémicas en urbanismo no le resultara atractivo (que no), es que Virginia sufrió un empujonazo hacia el otro lado de la pantalla, en el que se ve algo más que el brazo del periodista que sujeta el micro. El Soho y la sección “Leyendas urbanas” fue el principio de todo, después llegaron las dos temporadas de “Cuéntalo en Corto”, más tarde llegó el billete en autobús a Madrid, concretamente a la recién nacida Cuatro y a “Six Pack”. El billete era de ida y vuelta. Y con Clic! llegó el escándalo (que tampoco hay para tanto escándalo ni polémica, pero me gustaba la frase para terminar…). ¡A cascarla!